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La vitrificación de óvulos cada vez más solicitada

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La Dra. Marisa López-Teijón, Jefa de Reproducción Asistida de Institut Marquès, nos desvela algunas claves. 

La noticia de que Apple y Facebook pagarán los costes del proceso de congelación de óvulos a aquellas empleadas que retrasen su maternidad para priorizar su carrera profesional ha dado en los últimos meses la vuelta al mundo y ha abierto un debate social sobre las supuestas ventajas de esta técnica para la promoción laboral de la mujer. La Dra. Marisa López-Teijón, Jefa de Reproducción Asistida de Institut Marquès, nos aclara algunos aspectos sobre esta técnica por la que se interesan cada vez más mujeres en nuestro país.

La vitrificación de ovocitos es un avance increíble siempre que se haga en el momento adecuado, mientras los ovocitos sean de buena calidad y también de la forma adecuada, en un laboratorio de alto nivel y con todas las garantías necesarias.

El objetivo de la vitrificación de óvulos, comenta la Dra. Marisa López-Teijón en El Blog de la Fertilidad, es tener guardados unos óvulos que nos den la posibilidad de retrasar la maternidad sin tener que recurrir a ovocitos de donante. Pero es importante aclarar que esto es sólo una posibilidad y no una seguridad, ya que para conseguir finalmente ese embarazo entrarán en juego muchos otros factores como la calidad del semen con que se fecunden los óvulos, la capacidad de implantación de los embriones, etc. Por eso no podemos saber exactamente el número de ovocitos que tenemos que conseguir en estos casos, aunque por lo general aconsejamos tener guardados unos 10-12 ovocitos, que sería como tener los óvulos de un año vitrificados.

En una mujer sana de menos de 35 años, las posibilidades de embarazo mensuales con un semen normal son aproximadamente del 20% y en una mujer de 40 años, del 5%.

Por esta razón, lo ideal es vitrificar los óvulos entre los 30 y los 36 años porque, a mayor edad, menor es la calidad de los ovocitos.

En cualquier caso, la edad ovárica no siempre se corresponde con la edad biológica; es muy frecuente que varíe unos tres años, lo que significa que una mujer de 35 años puede tener óvu- los correspondientes tanto a una de 35 como a una de 38. Esto lo podemos saber estudiando la hormona antimulleriana que marca la reserva ovárica en sangre y en función del resultado se tomará la decisión más oportuna.

Muchas de las mujeres que acuden a nuestra consulta interesadas por la vitrificación lo hacen cuando ya es tarde y sus óvulos no tienen la calidad recomendable. En estos casos, por ética, se lo desaconsejamos; no queremos que tengan una falsa tranquilidad.

En cuanto al perfil de mujeres que vitrifican ovocitos, en la mayoría de los casos es muy similar: chicas de 35 a 38 años, con un nivel socioeconómico y cultural alto, que quieren tener hijos pero no tienen pareja. Esperan formar una familia y quedarse embarazadas de forma natural, pero hasta que puedan conseguirlo deciden tener ovocitos congelados por si su fertilidad empeora con el paso del tiempo.